La Vagoneta

Igor Rodríguez: “Le teníamos más miedo a Jorge González que a Pinochet”

Febrero 27, 2008 · 1 comentario

Por: Elías Carvajal

igoraparato

Pioneros del tecno-pop en Chile, los ochenteros de Aparato Raro se encargaban de hacer bailar a la gente metiendo entre líneas agitados mensajes críticos hacia una sociedad injusta. Si bien, Aparato Raro fue una banda que duró muy poco (1985 -1988), logró quedar incrustada en la memoria colectiva. Hasta el día de hoy suenan los pegadizos temas que se convirtieron en referentes, y no por haber sido escritos hace 20 años dejan de estar relacionados con una sociedad chilena llena de problemas.

Igor Rodríguez es uno de los fundadores de la banda que en un principio estuvo compuesta por Coty Aboitiz en teclados (al igual que Igor), Juan Ricardo Weiller en batería y Boris Sazunic en la guitarra. Estos dos últimos dejaron la banda al año de vida, lo que provocaría una seguidilla de reemplazos.

Su primer hit fue “Calibraciones”, el cual a la semana de haber sido editado ya sonaba en la radio Concierto. Su notoria tendencia al sarcasmo y a la ironía causó constantes censuras de parte de la industria disquera y el medio en general.

He aquí el desencantado pensamiento de Igor Rodríguez un humilde servidor…

¿Cómo nació la banda?

La típica historia de un grupo que intenta hacer música fusión. Yo de chico empecé con los grupos de colegios, con influencias de rock and roll, es rico cuando tocas y te aplauden, es entretenido. Después vas depurando tu estilo y defines lo que te gusta, y claro esa es la motivación primaria, no es algo como; “voy a hacer una banda”, sino que viene con todo el carrete de músico.

¿Tu papá es músico?

Eeeh, no. Es ingeniero.

¿Y cómo es que tenía un sintetizador?

Lo que pasa es que el sintetizador era de la casa. Yo hacia grabaciones en casa, experimentos y empezaba a juguetear por mi cuenta, después descubrí lo de los grupos, que se puede hacer música, empezar a usar instrumentos normales, empecé a tocar bajo. Y de ahí es donde llegue a ser tecladista o sintetista.

¿Cuál es el mejor momento o recuerdo que tienes de la banda?

¿Qué recuerdo?…..nada trascendió para mí. Porque la fama es un alimento de gente básica. Fue una especie de repercusión mediática no más, que a mi no me servía ni me sirvió para nada. Yo pienso que si me hubiese hecho rico así como Peter Gabriel, yo hubiese estado muy agradecido de la época, pero la verdad de las cosas, fue una fama tonta, hasta con irrelevancia instrumental para alguna gente. Todo empezó cuando estudié licenciatura en música en la Universidad de Chile y conocí a toda esta gente que tenía que conocer, como Carlos Fonseca (Manager de Aparato Raro y Los Prisioneros) y a Jorge González. Mirando para atrás te diste cuenta de que era una generación que no era espontánea, todo respondía a un momento, el rock argentino, las protestas en Chile, lo político, lo copión de los medios chilenos y la irrupción de la new wave.

¿O sea tú me dices que no valió la pena la crítica social que hiciste junto a Aparato?

No po, porque la gente no entendía mucho, en ese entonces no podías pedirles a las 10000 personas que estaban bailando en un estadio en Calama, Antofagasta o Valparaíso que vivieran la revolución o que nos tomáramos el poder, porque querían sólo pasarla bien, muchos estaban en el colegio. Hasta nosotros lo decíamos: “dejémonos de gravedad, vamos a bailar”, la cosa al final no fue dejar mensajes, en cambio Jorge González, ese sí era como el verdadero Fuhrer del movimiento, él era el tipo que decía quién era y quién no era en el momento, decía para donde iba o no la cosa. Nosotros no po, ¿cachai?, éramos más comprometidos con la campaña del NO que Los Prisioneros, ellos fueron oportunistas en ese sentido, despotricaban contra los políticos y después aparecían en la franja del NO, y todos decían; “Wow que jugados”, cuando en cambio los jugados eran otra cosa, era decirle no al sistema en general, teniendo la posibilidad de decir no. Por ejemplo Los Prisioneros no fueron invitados al Festival de Viña a causa del nombre y la parada que tenían, en cambio a nosotros nos ofrecieron tocar ahí, pero dijimos que no por una cuestión de principios, eso el sello no lo entendió.

También había una contradicción en nosotros, o sea no podíamos aparecer como los defensores del pueblo humillado, cuando todos vivíamos de Plaza Italia para arriba y, no sé po, teníamos para comprar ropa e instrumentos. De haber sido así podía llegar Jorge Gonzáles y gritarnos en la cara, le teníamos más miedo a González que a Pinochet, en serio, obvio era nuestro par.

¿Con qué sensación quedaste después de la reunión que tuvieron para la Cumbre del Rock Chileno?

Fui gentilmente invitado, lo pase bien, tuve un reencuentro con lo que había hecho, un poco lo que te digo que no me dejó nada esa época, pero por una serie de circunstancias de la vida, el tiempo que pasa, la edad que vas teniendo, tu familia, para dónde va la cosa, esto queda como un congelador, una vitrina que de repente la gente pasa enfrente de la vitrina y dice; “fantástico, oye pero que chora la época, puta que eran buenos estos gallos”, pero esa es una vitrina dentro de tú casa también y en tu casa tú vives todos los días, ahora….hubo un reencuentro con la vitrina…Pero abrieron la vitrina y sacaron lo que podía haber de valioso y lo pusieron en otro lugar como los Sinergia, lo que fue bastante choro para mí, el hecho de que los tipos te digan que escuchaban tu música y huevotes que no son el bombero de la esquina  o la señora del pan, sino que es gente que ha hecho un camino, y a lo mejor más grande de lo que tu haz hecho…pero veo a los Sinergia y son pro, yo los veo y son grosos, son gente que ha trabajado y se ha esforzado, cosa que nosotros no hicimos nunca, a nosotros nos dieron todo, tuvimos todo fácil, en cambio esta gente parte de abajo y logra cosas.

Entonces, ¿ayudó el hecho de que Sinergia hiciera un cover de “Calibraciones”?

Fue un estimulo súper grande, entonces a partir de eso parece que el tema todavía le suena a la gente, fue loco en La Cumbre, porque sonó el tema y la gallada me dio la impresión de que hubieran nacido escuchando ese tema. A mí me da lo mismo lo de los medios, los periodistas, historiadores chantas del rock y que escriben libros. Toda esa cuestión me da lo mismo, pero cuando se reconoce tu trabajo entre los pares y no en los Altazores y esas huevadas, da un espíritu que no va con el chileno que tira para abajo al otro, surge todo lo contrario y UPA!, en la cumbre estaba había ese ambiente y espíritu y fue súper bueno, encontrarme con todas las generaciones y todo buena onda con UPA! y con Viena cuando nunca nos habíamos tirado buena onda (risas), éramos como enemigos, me sorprende que la gente todavía se acuerde de los ochenta, con lo corto del Aparato y lo poco que se hizo me sorprende que siga siendo tema .

Hace dos años Juan Ricardo Weiller dijo en una entrevista al diario La Nación que estaban por reunirse para grabar de nuevo como Aparato Raro, ¿qué pasó con aquello?

Ja, en eso estamos, lo que pasa es que ahora los tiempos son un poquito más distanciados, no hay la premura de un auspiciador, tampoco de una gira mundial, ni “gracias totales” ni mucho menos. Si hay que grabar algo con Juan Ricardo hagámoslo, pero bueno, él tiene un estudio, pero está recargado de otras grabaciones y trabajos, es difícil coordinar ¿me entiendes?, pero siempre están las ganas de ir pasándolo bien.

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1 respuesta hasta el momento ↓

  • sav // Octubre 5, 2009 a 8:14 am | Responder

    igor tu eras para nosotros mas grande que gonzalez…lo malo es que parece que no te diste cuenta…te seguimos hasta el final..y hasta el dia de hoy esperamos el retorno

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