La Vagoneta

Algo Records: Reinvención y celebración

Mayo 22, 2008 · Dejar un comentario

Por: Matías Morales  //  Fotos: Aldo Benincasa (Fotolog Algo Records)

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Luego de un periodo de transición y ajuste, que estuvo marcado por la salida y disolución de algunas bandas de su catálogo, Algo Records – uno de los sellos independientes más prolíficos de los últimos años – se apresta para celebrar su sexto cumpleaños (viernes 23 de mayo, Club Miel). Acerca de cambios, del reto que supone su permanencia en el circuito nacional, de la profesionalización de una iniciativa independiente y demases, en esta conversación con los hermanos Álvaro y Alejandro Gómez (Perrosky), cabecillas del sello.

¿Ha habido algún momento, durante estos seis años de trabajo, donde la continuidad del sello se haya visto comprometida?

Perrosky: Sí, caleta de veces. El año pasado nos tuvimos que reinventar un poco. Hubo un momento en que estábamos con demasiadas bandas, entre ellas Tío Lucho, Camión y Tsumanis, y tuvimos que optar algunas. En el caso de Tío Lucho, ellos ya tenían una estructura de trabajo que funcionaba, y como estábamos con problemas de plata y presupuesto pensamos: “ah, esta banda se mueve sola”, pero su salida del sello no fue en mala onda. Tsunamis nos llegó de sorpresa con la noticia de su separación, justo antes de que les fuéramos a decir lo mismo que a Tío Lucho. Y Camión tuvo una separación tácita cuando se fue uno de los hermanos guitarristas. Al final decidimos trabajar con las bandas que andaban más sólidas: The Ganjas, Guiso y Perrosky. Después Hielo Negro se acercó a nosotros y pensamos que no sería malo editarlos. Siempre habíamos querido tener a Hielo así que ahora estamos trabajando con esas cuatro bandas.

Además de acotar las bandas del sello, ¿qué otros cambios acompañaron esta reinvención?

Álvaro: Nosotros hicimos una apuesta y asumimos el riesgo que tiene toda empresa. Apostamos por una manera de trabajar pero hemos tenido que cambiar porque la industria cambió. En un principio nuestro planteamiento era hacer un sello discográfico que se sustentara por la venta de discos, y después nos dimos cuenta de que por como funciona el mercado, o por el hecho de que no tenemos gran difusión, eso no iba a ser posible. Entonces cambiamos drásticamente nuestra manera de pensar…

Perrosky: Ahora lo importante es fortalecer las presentaciones en vivo de las bandas, y hacer más eventos como el del viernes y cosas interesantes para la gente.

Álvaro: Claro, ahora el disco ya no es suficiente. Antes sacabas un disco y era todo un evento. Ahora los discos se lanzan por Internet, se pueden descargar o escuchar completos en algunas páginas. El formato físico del disco ha quedado pa’ la gente más fanática.

¿Han sentido las limitaciones del público, que acá en Chile además de escaso suele ser antojadizo?

Perrosky: Es difícil, pero igual yo creo que aquí la gente sabe valorar si la banda es buena o si está tocando bien.

Álvaro: Si te das cuenta muchas de las bandas de nuestra generación han desaparecido. Mantenerse en este medio y fidelizar al público es la gran tarea de todas las bandas, y cuesta. En nuestro caso, Guiso o The Ganjas son nombres conocidos, por lo menos dentro de la prensa o de ciertos grupos de personas. No sé si conocen las canciones, pero al menos ubican el nombre. A nosotros nos queda hacer fiel al público, y como tocamos en cierto sector de Santiago harta gente nos conoce, pero en ningún caso se trata de algo masivo.

En una entrevista reconocieron, refiriéndose al Ciclo Algo del año 2006, que el público chileno no daba para tanto. ¿Creen que esa situación persiste?

Perrosky: El público no daba tanto para nosotros considerando la forma que tenemos de hacer las cosas. Somos un sello independiente, con bandas que no tienen muy buena difusión. Cuando hicimos ese ciclo nos dimos cuenta que, para tanto trabajo por parte de nosotros, como sello, el medio es muy chico. Acá es muy difícil aspirar a un gran público, por lo menos para nosotros que tocamos en un mismo sector. Por eso nuestra tarea es empezar a movernos por otros sectores, hacer que la gente de otros lugares se interese en nosotros, y no esperar a que esa gente llegue hacia los mismos lugares de siempre.

¿Y estará el circuito de locales a un buen nivel? Los problemas de equipamiento y el trato hacía los músicos siguen siendo quejas reiteradas…

Perrosky: Yo creo que igual ha mejorado…

Álvaro: Ahora por lo menos hay locales que te escriben y te dicen “oye, me gustaría que tocaran en una fiesta” o tú puedes llegar a negociar un porcentaje. Antes, el tipo tenía un boliche y si llegaba alguien a arrendárselo bien. Había también una especie de ignorancia por parte de las bandas y por parte de los dueños de los locales de saber o vislumbrar que posibilidades tenían. Yo recuerdo que amigos arrendaban boliches y hacían fiestas que se llenaban, y a los viejos de los locales se les abrían las pepas, como si fuera la gallina de los huevos de oro.

Perrosky: Nosotros arrendábamos La Peña del Nano Parra o La Trifulka…

Álvaro: Claro, que eran barcitos. Tenían un escenario con una ampolleta y nada más…

Perrosky: El Roberto Oyarzún, de Griz, era bien ingenioso y empezó a cachar que como no teníamos manos en los locales grandes, La Batuta o la Laberinto, era mejor hacer tocatas en locales más torrantes y que quizás nunca antes habían hecho cosas parecidas. Este weón la vendía bien, y más gente empezó a ir a las tocatas. Caleta de espacios se abrieron.

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El “hazlo tú mismo” – consigna que adoptaron cuando partió Algo Records – los ha llevado a estar hoy celebrando los seis años del sello. Pero, por otro lado, ustedes siguen siendo los dos trabajadores de Algo y han asumido todas las pegas de administración. ¿Han pensado en profesionalizar más su trabajo, incorporando gente que asuma otros roles, como un manager de las bandas, o un encargado de prensa…?

Álvaro: Pucha. sería lo ideal. A nosotros nos encantaría tener un encargado de prensa, pero para involucrar gente – considerando el tipo de proyecto que es Algo Records – tenís que hacerlo a un nivel mayor, casi corporativo. Y las ganancias que tenemos dan pa’ parar el sello, pero no pa’ pagar sueldos…

Perrosky: No estamos diciendo que nadie nos ayude. Es cierto que nosotros somos las dos caras, pero siempre hay gente que nos está ayudando, que siempre está ahí y muchos de ellos son amigos.

Álvaro: O gente que trabaja en medios similares y que cacha de qué se trata todo esto. Antes todos estábamos descubriendo qué hacer y alguna gente se quedó trabajando en radio, otros en producción, y así.

Perrosky: Claro, y ellos igual se la juegan por nosotros, pero en un momento tú querís profesionalizarte un poco y te da lata seguir trabajando a puros favores. Al final es pega. Nosotros nos jugamos el alma por el sello, pero quizás otro weón, que es tu amigo y todo, no se la va a jugar tanto como uno y tenís que ofrecerle algo más. En ese caso podemos llegar a canjes.

Igual sigue siendo difícil tener más gente. Ahora se sumó Carmen, que es la esposa de Alvarito, y ella nos está ayudando a conseguir cosas más grandes. Gracias a ella fuimos a BAFIM [Feria Internacional de la Música de Buenos Aires] y pudimos tocar con Caléxico. Son cosas que podrían ser logros para Perrosky como banda, pero nosotros lo vemos como logros para el sello. Siempre hay que tratar de estar presentes en hartas cosas, y si no es como banda es como sello.

Álvaro: Y entre todas las bandas mantenemos un nivel de estrecha amistad y ahora, como somos menos, la comunicación es súper importante para que toda esta cuestión ruede de una manera más óptima.

Las bandas de Algo Records se caracterizan por tener un sonido común. ¿Esa identidad musical compartida fue premeditada…?

Álvaro: No, de a poco se fue juntando gente con ideas en común. Cuando partió el sello habían bandas de rock flotando por aquí y por allá, y quizás algunas de esas bandas se fueron colgando al rock que estábamos haciendo con Guiso, con influencias de los 70. Primero llegaron los Ramires!, después conocimos a los Ganjas, a Yajaira, a gente como Familia Miranda, y la casa se transformó más en un centro comunitario que en un sello.

La identidad y la cercanía que existe entre ustedes es un privilegio, pero muchas veces es inevitable que esa marcada identidad genere aversiones. Al final las puteadas y las loas llegan en proporciones similares…

Perrosky: Sí, estai en el juego, y te van a caer pelotazos todo el tiempo…

Álvaro: Yo recuerdo, por ejemplo, que en una de las primeras notas que tuvimos con Guiso en el diario dijimos algo como: “nosotros no somos como esas bandas culiás, como Chancho en Piedra o Lucybell”, y tiramos puteadas al aire porque nos sentíamos en el lugar de decir “yo te voy desplazar, a vos que llevai 20 años apernado acá”. Son cosas que decís de pendejo. Después me tocó estar con el tecladista de Lucybell, Vigliensoni, en una radio, y el weón me miraba súper feo y luego me dijo: “oye weón una vez leí en el diario…”, y en ese momento yo no me acordaba de haber dicho eso, de haberme referido así sobre su banda. Y ahí uno se da cuenta que la wea es así no más.

Mucha gente nos putea y eso no me va hacer más o menos feliz, ni va a cambiar mi día a día o la forma en que hago mi trabajo. Antes me achacaba cuando leía malos comentarios de los discos, pero eso pasa. Ahora estamos en otro ritmo, con otras ideas, ya hicimos de esto nuestra carrera, nuestra pega y tenemos que trabajar a otro nivel. Tenemos que conseguirnos mejores conciertos, y estar al tanto de lo que ocurre en el medio musical nacional y extranjero. Ese es nuestro trabajo, y en nuestro caso nos corresponde por doble parte, como músicos y como “empresarios”. Pega hay pa’ rato, ahora hay que moverse harto pa’ que siga dando frutos.

¿Cómo ven el reciente surgimiento de radios dedicadas exclusivamente a la música chilena?

Perrosky: Es una súper buena idea. Yo las he escuchado, pero creo que deberían tener una parrilla más contingente, que incluya bandas que tengan un peso reciente. Hoy existen caleta de bandas, pero si seguís tirando a Los Tres o Javiera Parra todo el tiempo no creo que avance mucho la cosa.

Álvaro: Antes no habían espacios o programas especializados en música chilena. Ahora yo diría que en el 60 o 70 % de las radios existe algún espacio donde tocan pura música chilena, o invitan a los músicos a hablar y programar sus discos. Que hoy existan dos radios que tocan sólo música chilena es un avance, ojalá la cosa siga creciendo.

El otro día escuché un tema de Los Ángeles Negros que no conocía y lo encontré increíble. Es bacán que por un lado toquen canciones así de viejas, que yo y muchos cabros no conocemos, pero también sería bueno que tiraran más cosas de vanguardia, de lo que está pasando ahora.

Perrosky: No sé si en esas radios haya alguien que cache harto, que vaya a los conciertos, que tenga los discos, o que diga “¡oh me conseguí este disco de tal banda!”.

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Y la tele sigue siendo tierra incógnita…

Álvaro: Para mí la tele se murió hace rato. Igual hace poco fuimos a tocar a La Hora 25, pero son instancias aisladas. A lo mejor en un futuro vamos a compilar todas esas cosas y vamos a decir “oye, igual fuimos a tocar hartas veces a la tele”.

Pero sigue siendo un relleno, no es que se abra un espacio dedicado exclusivamente a las bandas…

Álvaro: Claro, no es algo importante….

Perrosky: Pero igual uno trata de hacerlo lo mejor posible, y son logros. Cuando aparecimos con Guiso por primera vez en Canal 13, que fue pa’ la inauguración de un programa del Iván Valenzuela, tocaron varias bandas más y era la raja. Y me acuerdo que un amigo, el Anibal de los Johou, me dijo que esa wea era un logro, que hace mucho tiempo no le daban cabida a bandas independientes en televisión abierta.

La tele está, pero no es una cosa que te quite el sueño. Existen otros medios. Demás que si tu video rota en MTV es bueno, pero también te la podís ingeniar de otras formas, tirarlo a You Tube, por ejemplo.

Pasando a otro tema, ¿cómo perciben el apoyo del E° o de los privados hacía los sellos independientes?

Álvaro: El Estado es algo que hay que aprovechar mejor, tu antes no vislumbrabai el hecho de que quizás el Estado te pueda pagar pasajes para viajar a tocar afuera representando a Chile. Son cosas que hay que ver más de cerca. En nuestro caso, a lo mejor, si sumai todas las cosas que hemos hecho y las ponís en una carpeta, tienen un peso que puede servir de algo, tanto para captar al E° como para captar a la empresa privada, o alguna marca o auspiciador.

Perrosky: También la SCD nos ha apoyado harto, caleta, a nosotros como sello y como banda. Igual ha sido súper difícil llegar a tocar a la Sala SCD porque es una sala de conciertos totalmente desperfilada con lo que hacemos nosotros. No podís fumar, no podís tomar, y no podís hacer weveo. Pero ellos se dieron cuenta de que pa’ lo que fue diseñada la sala no estaba pasando mucho, puras tocatas de Pablo Herrera o Alberto Plaza. Y lo bacán es que ellos cacharon y empezaron a enriquecer la sala con otras bandas.

¿Qué les ocurre con el binomio rock y discurso? Y cuando hablo de discurso no lo hago en términos políticos o partidistas, sino más bien me refiero al compromiso que podrían mostrar con situaciones contingentes…

Perrosky: Con Guiso una vez tocamos para lo de los Pingüinos. Encontramos que fue una wea bacán que los cabros se hayan agrupado fortaleciendo su punto de vista. Ahora, no creo que el rock que hacemos nosotros esté muy ligado a las cosas que suceden, a menos que se trate de una injusticia muy grande. Por ejemplo, yo no sé si hubiera tocado cuando se murió Pinocho. En realidad al viejo no le tenía ninguna simpatía pero tampoco me iba a poner a celebrar.

Yo no tengo reparos en salir a tocar, siempre te estai cuestionando un montón cosas, la wea de la píldora, por ejemplo, que fue súper heavy y es algo que nos debe importar a todos. Pero no sé si llegaría a abanderarme con algo así.

En las letras de nosotros yo trato de no polarizar, porque pienso que la música va más allá de cualquier credo humano. Creo que la música sirve para unificar y no para separar, y si te pones a cantar sobre un tema en específico pienso que estai matando un poco la creatividad y te estai limitando demasiado.

¿Hay alguna novedad dentro del catálogo 2008 de Algo Records?

Álvaro: No, básicamente vamos a editar discos de Perrosky, y con The Ganjas queremos sacar un DVD, el primer DVD del sello, que se viene muy interesante. Con Guiso también queremos hacer algo, a lo mejor sería entretenido hacer un disco de remezclas de los temas, jugar con las canciones. Ya que somos pocos, la idea también es poder deconstruir lo que hemos hecho siempre. Y también seguir haciendo eventos, traer bandas de afuera…

¿Y ustedes tienen alguna salida programada?

Álvaro: Con Perrosky nos vamos el 26 de junio a México, a ver si tenemos posibilidades de editar allá El Ritmo y la Calle. Con Guiso nos gustaría visitar Brasil y Argentina. Por lo que sé Ganjas se va lueguito a tocar a Argentina. A finales de junio viene Autoramas y ojalá que en octubre podamos hacer otro evento grandote, un festival con bandas argentinas y algunos amigos latinoamericanos.

Por el momento Algo Records se prepará para la celebración de su sexto cumpleaños. El festejo se llevará a cabo el viernes 23 de mayo en Club Miel (Bilbao 465, Providencia) y estará presidido por Perrosky, The Ganjas y los argentinos Utopians, quienes aprovecharán la ocasión para lanzar su disco Inhuman (editado por Ganja Records, nueva etiqueta discográfica a cargo del baterista Aldo Benincasa). “Vamos a tirar la casa por la ventana, y la gran diferencia es que este año va a ser en el escenario grande del Club Miel”, asegura Álvaro.

Visita el sitio oficial de Algo Records.

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